Tristeza de -a-Dioses


Atrás dejamos tiempo de aguacero, oculto entre ciénagas;
bastó un cielo amurallado para oler a tierra ahogada.
Sufrimos el espanto y frío desplomo de soledades;
en un campo sin luna, con vientos de mal augurio,
apedreamos los huecos de la enorme distancia.

Desperté al nuevo día con una evidencia sin freno:

feroz amalgama de sentimientos...

Porque me dejó huérfana el asalto y el miedo,
entre salvajes lunas de espinosos sueños:
¡Avalanchas de crepúsculo!

¿Qué te ha parecido?

Artículo anterior Artículo siguiente


__________


Si eres lector de LETRA LIBRE hoy puedes resultarnos más útil que nunca. La crisis del coronavirus ha ocasionado un lógico desplome sin precedentes de la publicidad, nuestro único sustento para mantener el ritmo en las publicaciones. Gestiona tu apoyo aportando lo que quieras y cuando quieras como donante.

¡GRACIAS!