Delicia malevolente


Todas las flores que le pude comprar
todas las noches sin final
creo que perdí la razón…
Ignacio Cano
Aunque tú no lo entiendes
he olvidado tu nombre
en el último verso.

No lo entiendes
porque te duele ser ceniza
arrastrada por el oleaje.

Aunque tú no lo entiendes
voy a seguir fumando
porque te quejas de los días
y me llueve en los ojos.

Porque hay flores que enmudecen
al olerte. Porque eres el cementerio
que confunde al viajero incansable.
Por eso no lo entiendes.

Te duele el diccionario mientras
me crucificas con tus palabras,
atándome con tus huesos.
Continúas buscando el porqué.
No lo vas a entender.

Porque me lo cuestiono todo,
y porque todo debe ser cuestionado.
Porque no hay amor sin entrega.
Porque nunca lo vas a entender,
con esa tristeza de pájaro deshabitado.

He olvidado tu nombre.
Ya te agotarás de tanto entender.

Kino Navarro
Sevilla, junio de 2016