Hoy todo es cumbre y oleaje



A olvidarme de todo,
a eso voy a la luna,
al mar enfurecido,
a las rosas salvajes.
A olvidarme
del temor y de la envidia,
de la furia y de la sombra.
A ver los últimos vestigios del sueño,
A abandonar las ruinas,
(el silencio me acobarda).
Huir de los límites y del azar,
vivir en lo redondo,
en la pertinaz luz,
compañera del exilio.
Todo es obvio,
hasta la plenitud y lo sublime.
Todo es obvio, pero no eterno.
Olvido las espinas,
(lo gris me abruma).
Olvido el cansancio,
la infamia, la noche lacerante.
Todo es nuevo.
Lo toco con mis manos.
Es intensa la soledad,
pero también la olvido.
Hoy todo es cumbre y oleaje.