Salvación de la lluvia incontrolable



Esto es una esperanza. Un cielo
a todas horas lleno de vaivenes.
Hesnor Rivera

Tijeras al vuelo, dagas infectadas,
incógnitas llamadas, atravesando,
desgarrando la batería del inútil corazón,
empalmando vulgarmente los dedos opacos,
que pecaron en la bebida enlazada.
Y siempre deambulando el trayecto dulcificado en esas horas
ilegibles, en ese sendero extenso y amablemente
perdido de dudas en gerundio y ecuaciones retardadas.
Y Sobre la lluvia los días pesados, los testículos
descontrolados, la fiebre destilada en el zapato y la camisa
enojada de botones en secreciones insignificantes.
Me sigo otorgando este otoño denegado y designo
el viento, ese viento voluptuoso como ironía pacifica
de los tiempos, que con la certidumbre prolongada
se presentará ataviado de tonalidades disconformes,
dinámicamente jugando con la razón perfilada:
inmortal razón del refugio afectuoso
de ese cuerpo flexible de gestos verificados.

Kino Navarro
Sevilla, noviembre 2014