Racismo inverso


¿Diremos NO al "apartheid", al "ghetto" que proponen las minorías y a la segregación de nuestro espacio público en mor de sus pretensiones o solo diremos NO a las propuestas cuando las haga la población autóctona europea? Cuando se forman guetos en las ciudades europeas la tentación sistemática, lo "chic" entre nuestra progresía, es echar la culpa a los europeos, aunque quienes lo hacen se "auto flagelan en espalda ajena". Invariablemente lo ajeno es fundamental para los amigos de lo ajeno: bolsillo ajeno, impuesto ajeno, espalda ajena... Que sí, que somos racistas y xenófobos (todos menos el denunciante, pues ha quedado exonerado o redimido de nuestro pecado colectivo con su gesto) que no queremos la integración del inmigrante, está claro. Y también está claro que los inmigrantes, por la misma naturaleza bondadosa de la palabra, hacen TODOS todo lo que está en su mano por integrarse. Ellos son los buenos. Está claro. Fin del debate. Aquí los debates se cierran cuando la progresía ha decidido que se cierran. Y punto.
Pues amigos: ésta es la definición exacta de racismo inverso y lo demás son pamplinas. El racismo inverso es el que se practica contra los propios. Y este racismo sí que es sistemático: no atiende a razones.