Carta a un votante de Podemos


Por Alejandro Campoy

Lo primero que quiero decirte es que te entiendo perfectamente, quizás mucho mejor de lo que imaginas. Mucha gente ha traspasado el límite de lo que es posible soportar, por muchas razones. La corrupción sólo es el menú que nos sirven los medios de comunicación, el motivo que se utiliza para movilizar a la gente, pero, aunque te suene raro, ese no es el problema ni mucho menos.

El problema real, y seguro que lo sabes, es que se ha creado un aparato estatal imposible de soportar. Hay un entramado entre el poder político y el poder económico, que no entiende de siglas porque están TODOS implicados, de todos los colores, que ha supuesto que tanto unos como otros nos expriman hasta el límite, hasta donde ya no podemos soportar más.

Pero las soluciones y propuestas de regeneración que oigo en los nuevos partidos, sobre todo en Podemos, me pillan quizás ya un poco pasado de rosca. Los que pasamos de la cincuentena ya conocemos esa música, ya la hemos oído antes. Hay algo que me irrita particularmente, y es ese puto rollo de que todo lo ocurrido desde la muerte de Franco hasta ahora no ha valido, sólo han sido otros cuarenta años más de franquismo disfrazado bajo el reinado de Juan Carlos, y que hay que hacer ahora todo lo que no se hizo entonces.

Pues mira, no. No podéis decir eso tan tranquilamente, porque lo que estáis diciendo ni más ni menos es que lo que nosotros hemos vivido y hemos hecho tampoco ha valido, y eso no lo vamos a admitir. Tengo que oír contínuamente el estúpido argumento de que la Constitución no vale porque tú, treintañero, no la votaste. Mira, yo, cincuentañero, tampoco la voté, en 1978 sólo tenía quince años.

Pero te diré una cosa: eso que tu llamas "franquismo disfrazado" sería, como mucho, la UCD de Adolfo Suárez y la AP de Fraga Iribarne, que pidieron a los españoles que votaran SÍ a la Constitución. Había también un partido franquista sin disfraces, que se llamaba Fuerza Nueva, y lo dirigía un tal Blas Piñar.

Ese franquismo puro pidió que se votara NO. Y mira por donde, el PSOE de Felipe González, el PSP del profesor Enrique Tierno Galván y el PCE de Santiago Carrillo pidieron que se votara SÍ. Y los españoles votaron que SÍ. Y esto vale, claro que vale, por supuesto que vale, es legítimo y dio paso a una etapa en la que los que fuimos jóvenes entonces realmente nos creímos que hicimos algún tipo de revolución.

¿Y pretendes tú venir ahora a decirme que no ha valido nada de todo eso? Oye, tuvimos que pagar un precio muy caro, ha habido muchos muertos, y no te estoy hablando de todas las masacres cometidas por todos los terrorismos que se dieron durante aquellos años, sino de algo mucho menos visible: la heroína y el SIDA se llevaron a miles de nosotros por delante.

Mira, en 1982 pusimos en el poder a una panda de jovenzuelos que venían con el mismo discurso que traen ahora los de Podemos, y les dimos el poder ¡con 202 diputados!, la mayoría absoluta más grande que ha habido nunca en este país. Fuimos la inmensa mayoría de los españoles. Y te lo juro, el discurso era el mismo, nos iban a llevar al paraíso. Luego las cosas no fueron como nos habían dicho, y ahora decís que aquello fue una traición, que no metieron a Juan Carlos en una barquita ni le pusieron rumbo a las Azores, que no denunciaron los acuerdos entre el Estado y la Santa Sede, que no nos sacaron de la OTAN, que nos metieron en una UE que ha resultado un fiasco.

¿No sabes que realmente no había que hacer ninguna de esas cosas? ¿no sabes que si las hubieran hecho habrían provocado tal vez otra guerra civil o algo peor, algún tipo de intervención extranjera? ¿no sabes que aquellos chavales supieron estar a la altura y que sus gobiernos fueron de hecho la superación del enfrentamiento de las dos Españas, el cierre de muchas heridas y un salto cualitativo y cuantitativo del que hemos podido vivir todos los años siguientes?

Al mismo tiempo, nosotros hacíamos "nuestra revolución", que fue una auténtica explosión cultural, eso que han llamado, quizás erróneamente, "la movida". Mira, todas las mamarrachadas que vemos haciendo ahora a diversos cargos electos nos las inventamos nosotros en aquellos años: "me gusta ser una zorra" ¿te suena? "somos los nietos de los obreros que nunca pudisteis matar" ¿la has oído? ¿Me estás contando a mi todo lo que yo he vivido en directo? ¿sí? ¿me estás diciendo que nada de lo que yo he vivido vale para nada, de verdad, y que ahora tenéis que venir vosotros a hacer las cosas como Dios manda?

No, mira, no, lo siento. Invéntate tu propia revolución, pero no me hagas pasar a mi otra vez por lo mismo, porque todo aquello SÍ valió, ya se hizo, ya pasó, así que ahora que todo se ha podrido y se está derrumbando a pedazos hay que inventarse algo nuevo, y los responsables de Podemos te están contando que ellos son ese "algo nuevo" simplemente porque eres jovencito y no has visto las cosas que hemos visto otros.

Pero si quieres fiarte de mí, te digo sinceramente que por ese camino no es, que por ahí sólo te están contando cuentos de hadas y que no se va a ninguna parte, que todo ese rollo no es nada nuevo, que nosotros ya hemos pasado por ahí. Pero al final, tú eres libre de hacer lo que quieras y así va a ser. En cambio a mí ya me pillas, como te decía al principio, un poco pasado de rosca y de vuelta de muchas cosas. Y por ahí yo no voy a ir, aunque pretendas llevarme.