'El franquismo a través de mi abuelo'


La alumna Claudia González Huete, de 3º de ESO, realiza una entrevista a su abuelo materno y la comparte con nosotros:

Ricardo Huete (mi yaye) vivió la dictadura más larga de la Europa contemporánea: el franquismo. Una dictadura donde ni los malos fueron tan malos, ni los buenos tan buenos.
Mi yaye nació el 18 de julio de 1947, es decir, más o menos al principio y también vivió su final. Por eso, considero que podía sacar una gran entrevista de él sobre este tema.

¿Cuántos años llevaba la dictadura cuando tú naciste y como viviste los primeros años?
El franquismo empezó en el año 1939, con lo que ya llevaban 8 años de esa dictadura. Yo viví los primeros años muy bien ya que, al estar mis padres trabajando fuera, yo vivía con mis abuelos y mi hermana. Nuca nos faltó un plato de comida caliente sobre la mesa porque mis padres trabajaban, mis tías y mi abuelo aunque ya estaba jubilado y hacía pocos años que lo habían sacado de la cárcel.

¿Qué cosas hubieses cambiado de ella?
Yo hubiese cambiado el hecho de no poder expresar tu opinión, de no tener libertad de expresión. También pienso que a día de hoy con lo de expresarse se han pasado y lo han usado de forma incorrecta. Pienso que podría haber un término medio, que es la educación. Por lo demás pienso que ha estado bien.

¿Sacas algún beneficio de ella?
Saco muchísimos, porque pienso que Franco levantó el país. Haciéndonos trabajar, haciendo que fuese obligatoria la escolarización, etc. Si tú no te metías en políticas vivías bien con tu trabajo, vacaciones y ningún problema.

¿Cuéntanos cómo la viviste y en qué te influyó?
Yo la empecé a vivir de verdad y a tener opinión cuando tenía 15 o 16 años, es decir, la época de rebeldía. Mis amigos y yo solíamos correr delante de los policías, los llamados 'grises', y hacíamos reuniones secretas donde conocí a tu abuela. Me ha influído sobre todo en los estudios ya que gracias a que mi familia trabajaba pude llegar a estudiar lo que quería.

¿Cuál es tu conclusión?
Mi conclusión es que no nos pueden quitar la libertad, pero a la vez pienso que fue de gran ayuda.

Cartas digitales a Leninsk


A ti que me escribes desde allí.
Cuando yo estaba destinado a ver la luz del día,
cuando aprendí a tolerar y odiar ...
Nikolai Nekrasov
Hoy no voy a escribirte, hoy voy a pensarte en versos,
así no me cuesta el corazón cargado de lluvia.
Hoy quiero fumarte en cigarrillos heptasílabos,
acariciarte en rima asonante, aunque me cuesta
volver a tantearte. Me duele imaginarte en esa métrica
absoluta. Hoy quizás diga adiós. No voy a escribirte,
solo caminarte infinitamente. Cuesta imaginarte,
me cuestiono hacer frases sin sujetos y complementos
indirectos. Me cuestas tú y esa distancia alérgica,
y subir, subir morfológicamente descifrando la bebida.
Yo quiero quererte, pero así es infinitamente imposible,
y no voy a quererte olvidando las palabras en la distancia.
Aquí te dejo. Aquí me deshago.

Kino Navarro, mayo 2016

Dedicado a españoles y venezolanos


Año 2030. Esta noche he tenido un bonito sueño. He soñado que lo acontecido estos últimos quince años ha sido una pesadilla. He soñado…

Año 2051. Esperando en mi escritorio el fin de mis días, ensayo un Contrafactual.


Año 2029. En preparación de los fastos que se avecinan con objeto de conmemorar el Primer Centenario de la proclamación de la Segunda República española, asociaciones políticas afines al régimen (que lo son, se reconozca o no) buscan con algarabía, aire festivo y la cobertura mediática de la unanimidad de medios y gran propaganda, fosas comunes de la Guerra Civil y postguerra, haciendo sordina de la mitad “inconveniente” de ellas; por supuesto, que igual un facha es desenterrado que puede enterrarse de nuevo y aquí paz y después gloria. Vaya, hombre, que no hay forma de hacer coincidir la justicia partidaria con la justicia. Entretanto, cadáveres de recientes crímenes sin resolver yacen amontonados de cualquier forma en la morgue en número creciente indiferente: ¿qué es la vida sin resolver el pasado? Una nadería, una bisutería, una bagatela, una baratija. ¿Y qué la muerte cotidiana y actual? Una consecuencia más de aquellos días, nos dicen haciendo estallar sus palabras en oídos opositores. Nos dicen que los viejos enemigos periclitados, los generales ya muertos, continúan cometiendo los crímenes de la morgue.

¿No hubo cuarenta años de democracia? ¿Quién lo sabe hoy? Hartazgo. Yo sé y mucha gente sabe un saber clandestino. Sabemos que unos gusanos del régimen andan ninguneando los muertos de la represión y otros gusanos en régimen de engorde degustándolos.  La Justicia se detuvo en las puertas de esta incivilizada sociedad el día que cedió el cetro a esta gente con ideas monstruosas. Es verdad que la dinámica venía de antes, de atrás; pero fue ese aciago día que se cruzó el Rubicón. Y se dio cumplido final a la vida imperfecta. Hoy sabe bien cualquiera a qué atenerse si quiere que nada funesto le suceda. Que nada le hagan. Impera la vida en negativo: que no me pase esto, que no me hagan esto otro, que no me quiten aquello; también tiene sus premios, justo es decirlo. A tal afección, tal favor; a tal delación, tal consideración. Existiendo el perro de Paulov, ¿quién quiere culpas? Vivir es muy sencillo, basta con aceptar el estímulo de los timbres y acatar la voz del amo. A ello solo cabe oponer la tristeza de la libertad, ¡qué necedad! Que mi cerebro se llene de endorfinas por ofrecer esta rebeldía opositora es lo más estúpido que ha podido sucederme. Es con esta estupidez que mis huesos cansados se arrepienten de mis años de claustro.


Pero ya no me importan mis huesos. Llegado este punto asimilo los golpes desmoronándome. Ni me quiebro ni me doblo; simplemente me desmorono, me deshago, me disuelvo en el mar de mi sangre. Soy de iones, material y eléctrico, mis impulsos ya olvidaron los dolores físicos que pueda distinguir. Hoy solo me juego la conciencia, por fin soy libre. Con la felicidad en el rostro, dejo mi bata y mi pijama. Hoy me visto de verde monte, guerrillero, ¡qué apostura! Salgo a mezclarme con los jóvenes que han madurado en carestía y hartazgo, que andan poniendo en juego sus fuerzas y dejándose la vida contra los perdigones en las aceras.

Algo ha pasado. Creo que yazco en el suelo pisoteado por la turba juvenil. Parece que el pasado ya no sostenga al presente, que hay un despertar. Yo no lo veré, pero no estoy en mi despacho. Acaricio una esperanza: ¡gracias, Dios mío!”

He despertado.

Año 2015. Siete de marzo. Sentado en mi escritorio espero las próximas elecciones generales.

Año 2016. Cinco de mayo. La historia continúa. “Se produce como tragedia y se repite como farsa”.

Carta a mí misma, hacia el pasado


Por la alumna de 1º de ESO María Cristina Muñoz Borrego

Mi querida yo,

Te escribo desde el futuro. Ahora tengo doce años y medio y me gustaría prevenirte, contarte y ayudarte en algunas cosas.

Ahora tendrás seis años, pronto te mudarás a una casa preciosa y te quedarás allí permanentemente o eso es lo que quiero creer, pues me encanta. Te voy a dar un consejo, plántale cara a los de tu clase, bueno en verdad a todo el mundo que sea irrespetuoso o malo contigo, pues así no parecerás débil sino muy fuerte, no creas que por ello eres mala persona ya que eso era lo que me ha echado atrás todo estos años.

Te pasará algo que no podrás olvidar pero no debo decirte porque estropearía la sorpresa;sólo te puedo decir que tu décimo cumpleaños será el mejor de la historia y que lo pasarás con tus padres, Carlos el de la playa y su hermana Fátima que conocerás este verano y se convertirán en tus mejores amigos.

Todos estos son hechos, cosas que te van a pasar.
Quiero ser una buena yo futura y por eso te quiero adelantar que eres muy inteligente y que vales mucho, no te rindas, me he dado cuenta a través del tiempo que lo importante es lo que tú pienses o sientas, no lo que los demás opinen, ahora creerás que no es así, pero créeme te ahorrarás muchos disgustos.

Sé que no parece real lo de la yo futura. Pero soy tú con unos cuantos años más, soy la misma persona pero que a diferencia de ti he vivido cosas que ahora te tocará vivir a ti. Espero que las disfrutes.

Seguiré escribiéndote, no lo dudes. Quiero continuar ya que te puedo prevenir y dar consejos, no sabes lo agradable que es saber que te puedes ayudar a ti misma solamente escribiendo cartas, además así te ahorrarás momentos vergonzosos y muchos problemas.

Muchos besos desde el año 2016

La creatividad y los cambios



Existen momentos en la vida inesperados, para bien o para mal lo que fue, deja de serlo. Es difícil adaptarse a lo nuevo, la realidad ya no se puede observar y analizar desde la misma perspectiva y es quizás ese factor sorpresa el que nos hace sentir vivos.

Momentos en los que es mejor permanecer observando, analizando, absorbiendo y comprendiendo la nueva situación.

Cuando el cambio es negativo, existe una reflexión hacia dentro, un diálogo interno que nos mueve a buscar razones, excusas, culpables y responsables en los que el mundo se convierte en nuestro mayor enemigo y nos sentimos demasiado pequeños para combatirlo. Desaparecen relaciones, nos aferramos a lo que fuimos y nos sentimos perdidos.

Es entonces cuando la creatividad se agudiza para buscar salidas y posibles soluciones, todo nuestro ser se vuelca en cambiar la situación y recobrar el equilibrio. Una tarea realmente agotadora pero muy productiva, de aprendizaje, superación y reencuentro con el camino que abandonamos. Realmente la insatisfacción parece ser la fuente, la búsqueda de cambio. La creatividad expresa, grita todo lo que queremos cambiar, lo que es y lo que debería ser, lo que fui y lo que quiero ser. Cambia el mundo, lo transforma y lo modela convirtiéndolo en un lugar mejor para vivir.

El giro de vivir de ese estado para otro mejor produce cierto vértigo, produce hasta pánico, tanto que incluso existen personas que son incapaces de sentir plenitud y permanecen atascadas y aferradas en su tristeza, en sus crisis, sin permitir que la felicidad forme parte de sus vidas. Es un momento de abandono, que cuando ocupa un periodo demasiado prolongado nos acomoda y reconforta. Ya manejamos la situación y cambiarla podría suponer perder el falso equilibrio que alcanzamos.

Cuando finalmente el cambio positivo se produce, nos relajamos y disfrutamos de cada instante, la mente deja de buscar y luchar convirtiendo el mundo en el lugar maravilloso que siempre debió ser. Por arte de magia todos los enemigos desaparecen y sentimos todas nuestras energías para enfrentar cualquier problema que nos encontremos.

Sin embargo, la creatividad en este punto parece haber desaparecido, la búsqueda cesa y con ella el esfuerzo que empleamos. Es un periodo de transición, la identidad ha cambiado y con ella las percepciones de uno mismo, de los demás. Periodo en el que se repite el proceso, en el que hay que parar para observar, analizar y absorber todo lo nuevo. Sí, realmente es todo nuevo. Nada será como antes, y aunque regrese a momentos peores, será imposible volver.

Oda a la alegría


Por el alumno de 1º de ESO Juan Francisco Lemos

¡Qué alegría, qué alegría,
las clases terminan, qué alegría!

Por fin llegan las vacaciones
y espero el campamento con emociones.

De mis compañeros me despediré
y hasta el próximo curso no volveré.

Unos iremos al campo o a la playa
y otros adonde la familia vaya.

El momento al fin llegó
y el curso ya acabó.

Unos con buenas notas
y otros con agenda de notas.

Hasta el año que viene compañeros
y que disfrutéis las vacaciones los playeros.

¡Qué alegría, qué alegría,
las clases terminan, qué alegría!

Veteranos en Extremadura



Belén Santos, de 49 años de edad, es corredora de fondo. Empezó a correr progresivamente en el año 2000 por asuntos de salud y ganó su primera medalla en el 2002, (así seguirá hasta que Dios quiera: nos lo dio a entender con una mirada directa y asertiva, cuando íbamos por la calle, días antes de quedar en la cafetería). Su máxima meta es DOÑANA TRAIL MARATHON, unos 73 km., saliendo de Sevilla y culminando en El Rocío, delante de la ermita. Esta activa mujer, me dijo sonriendo:  “sueño con la maratón de Sevilla, de Barcelona, de Brasil, de Nueva York y el desierto; y ya de cara a pasarme al Triatlón”.

Belén ha llegado a la cafetería, donde habíamos quedado un día concreto para que me siguiese hablando del tema; lleva a su hijo de siete años agarrado de la mano. Ella, al tomar asiento, ha sacado de una bolsa una caja de cartón que enseguida destapa (mientras el niño duendea y nos alborota... Nosotras procuramos mantenerlo bajo control, cosa un tanto complicada ya que el chavalín es un rabo de aire). En un corto intervalo de tiempo he elegido una de tantas fotografías interesantes de su caja de recuerdos: concretamente en la que aparece ella junto a dos compañeras suyas, cuando fueron campeonas de Extremadura, en el  XIX MARATÓN POPULAR “CIUDAD DE BADAJOZ”. Subidas al podio están: Tina María Ramos, Belén Santos y Valentina Durán .   

Mientras pasan por mis manos otras tantas fotos interesantes, a Belén se le encienden los ojillos... Me explica que son compañeros suyos,  casi todos extremeños, muchos de ellos de reconocido prestigio nacional e internacional en el mundo del atletismo. Luego, me mira y se pone muy seria para decirme: “Oye, quiero hacer un homenaje a estas personas porque, para mí, es una satisfacción personal haber compartido muchas vivencias y amistades durante todos estos años.” ¡De pronto! va el niño y se levanta  para irse a jugar a no se dónde y Belén trata de sujetado, cosa difícil en una etapa tan inquieta por la que  está atravesando este duendecillo. “Ven aquí y siéntate, corazón; te tomas el zumo, mientras nos pintas un dibujo que te guste y, si te portas bien, te voy a regalar una cosita ¿vale?” –le propongo, no muy convencida de que me haga caso, la verdad– pero, el chavalín, me sorprende gratamente: se calma en cuanto se pone a realizar su tarea.       
  
Belén continuaba contándome que el mundo del atletismo le ha abierto muchas puertas, aparte de considerarlo su gran familia. Luego pasa a darme nombres de veteranos, como: Antonio Estepa, Antonio María Ávila, Félix Cabaña, Francisco Cortés, los hermanos Covarsí, Ángel Paredes, Pepe Macías, Eduardo Subirán, Ángel Moreno, Manolo Unión, Antonio Nuñez (rondan entre los sesenta y más de ochenta años que cuenta Feliz Cabaña, el veterano de todos ellos que aún sigue corriendo). 

También enumera a sus compañeras, entre ellas: Tina María Ramos, Valentina Durán, Fátima Mancha, Encarna García del Amo, María Morcillo y a Mª José Méndez: “la abuela que vuela”.

De todas estas personas, tanto mujeres como hombres, Belén guarda vivencias especiales: cuando nació su hijo. También, me cuenta, que ha pasado por momentos difíciles en los que  ha notado el apoyo del grupo y en el que  sus amigos han estado ahí.

Las dos vemos que el chiquillo se levanta: parece ser que se ha cansado de pintar para nosotras. La madre le da un euro y se va a corriendo a jugar a la máquina... “Este niño consigue todo lo que quiere: no soy capaz de reñirle...” Belén parece toda una madraza, si lo sabré yo. 

“El atletismo no es sólo correr” –continúa diciéndome–;  “el atletismo es un camino de metas personales pero, de marcada solidaridad, pues la amistad es lo más bonito del mundo. Y este es el mayor trofeo que puedo presentar y, por eso, se me ha ocurrido hacer este homenaje a mis amigos deportistas veteranos”. 

Belén, textualmente, destaca a dos de ellos: “a Antonio Estepa, que es como un padre para mí, y a Antonio María Ávila, que es como un hermano: son excelentísimas personas y un ejemplo a tener en cuenta para la sociedad entera”.

Decir que tienen de especial –Belén me responde resuelta–, entre otras cosas que “Antonio Estepa (gran militar) que es pionero del atletismo extremeño y nuestro Fondista Pacense por excelencia; él es el presidente de nuestro club, un claro defensor del atletismo femenino y un gran apoyo para todos nosotros pues, es el que más años lleva, ya que tiene 73 años, camino de 74. Y de Antonio María Ávila (Concejal del Medio Ambiente del Grupo Municipal Popular en el Ayuntamiento de Badajoz. Aficionado al deporte, cetrería, fotografía, micólogo...) que es un gran político que  se comporta como un caballero: ayudando a las personas; por eso, los dos merecen este reconocimiento especial, pese a quien le pese; y porque a las personas no se las cataloga por las ideas políticas ni religiosas sino como son, de corazón”. 

Resumiendo: “Del resto de mis compañeros decir que son, también, maravillosos y grandes luchadores, amantes de su familia que trabajan  y compiten: Que sepáis que os admiro a todos, y que va para vosotros mi reconocimiento”. 

Ya nos íbamos cuando le ofrezco al chavalín su pequeña recompensa por haberse portado como es debido: le doy un gran beso y una moneda que agradeció con su natural entusiasmo. Mientras, Belén, me decía: “otro día quedamos en domingo y sin el niño, así charlaremos más tranquilas”. Lo que, a día de hoy, ella no sabe es que la inquietud del niño me ha venido de perlas para confeccionar este sencillo homenaje: “¡Gracias, Junior!”   

También damos las gracias a Belén por ser como es: si hubiera más personas como ella, bien seguro que la sociedad se sentiría más completa y sin tantos sinsabores. El ser humano busca una chispa de cariño y un poco de reconocimiento, sobre todo de las personas que nos rodean y nos quieren: que cunda el ejemplo de estos veteranos en Extremadura en beneficio de toda la sociedad.

Naciste en mi nombre



Naciste en mi nombre,
como en tantos otros,
nos nacemos en tantos nombres cuidadosamente seleccionados,
nombres breves, sonoros,
algunos para ser abandonados al pie de las sombras,
algunos para hacer cosquillas en la punta de los versos,
fotos envejecidas sobre paredes blancas de yeso,
naciste en mi nombre,
sentí tus manos abrirse camino
en cada letra,
como en tantos nombres guardados
en la reserva del quedar bien,
en la despensa de los rostros difusos
y las frases recordadas a mano alzada,
naciste en mi nombre,
como en tantos otros,
como yo en el tuyo,
un fórceps escrito en la vagina inmediata
del tiempo y su capricho,
un vientre dilatado por tantos, tantos nombres
en los que nacimos para olvidarlos,
aunque tu nombre sea un sorbo que se extiende,
aunque mi nombre se pierda en los bancales
de la lengua,
naciste en mi nombre,
como nos nacimos en letras que se entrecruzan.

Llueve



Llueve gris sobre verde,
gris sobre gris, sobre
telarañas de hormigón,
llueve silencio de agua
furiosa, llueve
sobre bolsas de tela
urbanas, civilizables.

Llueven gotas irreales,
celestiales desde las estrellas
gélidas, inertes -es tan cruel
su luz quieta, asesina
despiadada de cálida voz- que,
distantes, gritan noches
eternas.

Llueve gris sobre neón,
gris sobre asfalto, gris
sobre el gris que cubre
al humano, atrapado,
enterrado en civilización.
Llueve alma de esparto
y colorín, cuento aniquilado, llueve
en su despojo aromatizado
y conservado, llueve
final, gris y callado.

De La disyuntiva de los amantes (Ediciones Alternativas, 2014)