Trato


Por Álvaro Carbonell

Regaremos el jardín cuando merezca.

Cuando caigan por fin las estrellas
que se lleve mañana el hombre
y no quede ya espacio en la casa
para más universo,
ni más intimidad para toda la
oscuridad que exigen los sueños.
Tendremos que hacer hueco
en el cobertizo y la despensa,
liberar los animales al salvaje mundo
con las manos,
como todo lo estrictamente
incomparable,
dejando siempre
un rastro,
testimonio de vida, en el alambre.
Ella vendrá a la primavera, luego,
cambiando demandadas flores por estrellas.