Volverte



A Celalba Rivera Colombina por sus charlas amenas y enseñarme la poesía sublime de su padre.
Puedo verte en el centro
de mis sucesiones oscuras.
Hesnor Revira
Nada va a volver, nada deviene a suceder,
ni aunque me emborrache de tu seca boca,
que lastima la sobriedad indefinida.
Pensamientos ridículos, enfermedad sublime
y tengo que tener cuidado que la tristeza es un vicio
matemático de multiplicaciones que no se descifran
y algún día me cansaré de ti, pero no sé cuándo,
y cuando llegue este cuando interminable
me dejaré consumir en el fuego
descubriré que el amor es el amor en cualquiera de sus formas.
Aunque no me dejes pasar, yo no transitaré
por esas grietas, ni a solas, ni con multitud,
siento pánico de lo comunal, me asfixia
y es un crimen seguir queriéndote torpemente,
pero es un infinito y dulce crimen, flexible sangre
que pasea por los conductos de mi cuerpo
lamentándose por el ron convicto y el hielo inherente que
se descuaja, se fragmenta en pesadilla latente.
Aquí se prescribe tu amor, aquí caduco yo.

Sevilla, abril de 2014