Ni Almodóvar nos saca de ésta



Estamos en crisis. Ole yo. O como diría mi abuela 'cómo está la cosa… como me ponga mala no sé qué excusa voy a poné cuando no me toque la primitiva'. Y ésta no es la única que ha sufrido la humanidad, se lo aseguro. Hasta hay quien dice que la humanidad en sí es una continua crisis.

No se preocupen, no me he puesto filosófico pero sí que he analizado un aspecto muy pero que muy importante de esta crisis: no tiene una contraprestación socio-cultural. Me explico: todas las crisis económicas y políticas (o la mayoría) que ha tenido España han sido acompañadas de auges culturales y artísticos de una rama u otra y les traigo un pequeño recuento-resumen de los últimos tiempos:

En el Antiguo Régimen, España sufrió varias quiebras e impagos por la enorme deuda. En consecuencia, nace el resplandor cultural español: Cervantes, Velázquez, Murillo, Quevedo…

En la segunda mitad del siglo XIX España se queda sin ná de ná (perderá las últimas colonias, Cuba y Filipinas, en 1898), pero es en esta época donde se forjan movimientos culturales muy importantes: el romanticismo de Béquer o la generación del 98. También, por ejemplo, en esta época nacerá y se popularizará el flamenco y todos sus palos tal y como lo conocemos (también nace la Feria tal y como la conocemos aunque se hacía en el Prado de San Sebastián, acontecimiento muy importante).

Ya en el siglo XX, con la famosísima crisis del 29 (más lo que ya caía en España de antes y cayó después), paralelamente surgen movimientos muy importantes para la cultura española: en la literatura la Generación del 27, en la pintura Picasso y en la filosofía Ortega y Gasset. Todos referentes culturales mundiales de la época.

En los finales del siglo XX tenemos dos crisis: la de los años 70 y la de los años 90. La primera coincide con el proceso de transición y el destape que trajo. Gana muchísima más importancia la televisión que tendrá una programación muy variada (como por ejemplo el “1, 2, 3” o “Curro Jiménez”). Y en la crisis de los años 90 entra en juego otras “movidas” y otras formas de hacer TV (como por ejemplo los programas de tipo cultural).

¿Y ahora? Ése es el problema. La televisión actual tiene grandes portentos culturales como “Mujeres y Hombres y Viceversa” o “Sálvame” y en cuanto al cine... mejor ni hablo. En el mundo filosófico no sabemos ni qué somos y en el mundo literario son pocos los grandes nombres que resuenen en el mundo más allá de la literatura comercial.

Y es que, como dice mi madre (de la que he heredado mi bendita cinefilia) “ni Almodóvar nos saca de ésta” refiriéndose a la crisis cultural que sufre este país. ¿Es un problema de identidad? ¿Nos estamos deshumanizando? No lo sé y ojalá no sea eso. Espero que la crisis económica que estamos sufriendo ayude a agudizar el ingenio, a volver a las paletas de pintura o a las plumas estilográficas porque, si de algo estoy seguro es que todos tenemos algo que aportar a la cultura, de una manera u otra. Sólo hay que buscar nuestro hueco en este ámbito.

Para terminar, os dejo una bulería de 'Cai':
¡Qué disparate!, que el hambre que vamos a sentí.
¡Mira qué crisis tiene este país!