El conflicto de Mali



1. ORÍGENES DEL CONFLICTO

Los tuaregs y el origen del conflicto

Los tuaregs, comunidad nómada de aproximadamente 1,5 millones de personas, se reparten entre varias tribus de Malí, Níger, Argelia, Libia y Burkina Faso. Han tenido enfrentmientos con Bamako desde la independencia de Mali en 1960.

El 17 de enero de 2012, los rebeldes tuaregs del Movimiento Nacional de Liberación de Azawadatacaron la ciudad de Ménaka y, al día siguiente, Aguelhok y Tessalit. Al movimiento se sumaron centenares de combatientes que en los años noventa emigraron a Libia para formar parte de las milicias del Muamar el Gadafi y que, después del triunfo de la primavera árabe libia, han vuelto a su tierra de origen.

¿Por qué en Mali?

Aunque es un país pobre, marginal y sin salida al mar tiene una gran extensión. Es un país desértico, con poca población, con fronteras poco vigiladas entre él y sus vecinos que ofrece un buen escape.

Mali también se encuentra en una de las rutas de robo más lucrativas de África a Europa. Sus desiertos han servido a grupos de narcotraficantes de Latinoamérica y al tráfico mundial de personas para ocultarse.

Hace 12 años, Malí fue uno de los seis países en desarrollo invitados para asistir a la reunión del G8 en Italia. Después de años de inestabilidad logró una transferencia pacífica del poder en 2002, tenía una prensa y estaciones de radio activas y las mujeres participaban en la vida pública, en 2011 la nación tuvo una primer ministra.

Pese a la pobreza del país, sus habitantes tenían una reputación de moderados, tolerantes y una historia rica al habitar en uno de los centros intelectuales del Islam.

La ciudad de Tombuctú, a veces llamada la ciudad de los 333 santos, fue un centro religioso y educacional en los siglos XV y XVI, sus bibliotecas guardan documentos invaluables del Islam y sus tumbas y mezquitas forman parte del patrimonio de la humanidad de la UNESCO. Seguramente muchos de estos avances se perderían si hubiera una guerra.

Golpe de Estado y avance rebelde

El pasado 22 de marzo un grupo de militares de Malí dio un golpe de Estado por la falta de medios para combatir a los rebeldes. Mientras en Bamako se resolvían las consecuencias del golpe, los rebeldes tuaregs y los grupos islamistas aprovecharon el vacío de poder y tomaron las ciudades de Kidal, Gao y Tombuctú. Semanas después, los rebeldes alcanzaron un acuerdo y los tuaregs declararon la independencia del territorioconquistado en el norte de Malí y, después, tras pactar con las distintas facciones, proclamaron la creación delEstado islámico del Azawad.

Malí vive una crisis humanitaria, cientos de miles de sus habitantes son ahora refugiados en campos afuera del país o se han desplazado al interior para escapar de los grupos islamistas y de sus leyes estrictas.

El bando rebelde y sus objetivos

Tres grupos distintos —cuatro con la escisión del Muyao— lucharon juntos para controlar el norte de Malí, aunque con diferentes objetivos.

-El MNLAproclamaba que tienía el objetivo de acabar con la ocupación ilegal de Azawad por Malí. Reclama la independencia de esta región semidesértica, considerada la cuna de los tuaregs.

-El grupo salafista tuareg AnsarDine, vinculado a terroristas de Al Qaeda, lucha por implantar la ley islámica en todo el país.

-Al Qaeda del Magreb Islámico (AQMI) quieren imponer con intensidad la ley islámica.

División entre tuaregs e islamistas y victoria de estos últimos

A finales de junio hubo un enfrentamiento entre los taregs y los islamistas, que resultaron ganadores.

El rigor con el que los grupos islamistas instauran las leyes islámicas en las zonas conquistadas a distanciado al MNLA. Las facciones islamistas radicales se impusieron en el bando rebelde.

Las ciudades clave

-Kidal fue la primera ciudad conquistada por rebeldes e islamistas. El MLNA fue desalojado por sus antiguos aliados.

-El Muyao, apoyado por AQMI, se hizo con el control deGaotras expulsar al MNLA.

-Tombuctú ha aterrorizado a sus habitantes con la práctica de lapidaciones y amputaciones en aplicación de las leyes islámicas.

La internalización del conflicto

En septiembre, los islamistas se hicieron con el control de la ciudad de Douentza, situada a solo 50 kilómetros de Kona, el último puesto de control del Ejército de Malí y a 170 de Mopti, donde se concentra el grueso de las tropas regulares malienses. Este continuo avance hacia el sur hizo que el presidente Traoré pide ayuda militar.

El presidente francés, François Hollande, calificó entonces de "urgente" una intervención en el país y Bamako solicitó que el Consejo de Seguridad de la ONU autorizara la intervención militar de sus vecinos africanos.

A finales de diciembre, este Consejo aprobó por unanimidad la propuesta francesa de desplegar una fuerza internacional en Malí, lo que provocó que el MNLA y AnsarDine anunciaran su disposición a negociar con el Gobierno de Bamako.

Sin embargo en las primeras semanas de enero los islamistas radicales continuaron su avance y, tras tomar Kona, alcanzaron las posiciones del ejército maliense. Esto se produjo días antes que comenzara la segunda ronda de negociaciones entre AnsarDine, el MNLA y el Gobierno de Malí en Burkina Faso, previstas para el 10 de enero.

2. DESARROLLO

La intervención de Francia Ante el peligro de que los islamistas alcanzaran la capital, Bamako, Traoré pidió ayuda urgente a Francia ese mismo día. El presidente François Hollande envió tropas a Malí y confirmó el viernes la presencia de soldados franceses en el país africano. Desde entonces cazas y miembros de las fuerzas especiales galas apoyan al maltrecho Ejército maliense para detener el avance de los yihadistas.

Francia considera a los islamistas una amenaza para la seguridad de la zona del Sahel, donde tiene muchos intereses económicos y viven varios miles de sus ciudadanos. París también considera que permitir que el norte de Malí se convierta en un refugio terrorista puede aumentar el riesgo de atentados en suelo francés. Además, AQMI tiene retenidos a siete rehenes franceses.

La OTAN se ha desmarcado de la intervención y los principales socios de Francia se han limitado a ofrecer apoyo logístico. Los británicos brindaron dos aviones de transporte C-17 y EE UU ofreció principalmente inteligencia gracias a la información cosechada por sus satélites y a sus aviones no tripulados. La mayor parte de las potencias europeas —Dinamarca, Bélgica, etcétera— y países como Canadá también se han limitado a proponer apoyo logístico, generalmente transporte aéreo, a los franceses, que por ahora siguen solos en Malí.

En la Cumbre celebrada este último fin de semana los líderes del Oeste africano pidieron más respaldo internacional. Se confirmó que más soldados africanos se unirían a las operaciones.

3. CÓMO AFECTA ESTO A ESPAÑA

España descarta que el conflito de Mali afecte a su suministro de gas

Argelia es el principal proveedor de gas de España y otros países como Italia, mientras que España es el tercer cliente comercial de Argelia, después de EEUU e Italia y su cuarto proveedor de otros productos, detrás de Francia, Italia y China.

El ministro español de Asuntos Exteriores, José Manuel García-Margallo, descartó hoy que el conflicto en Mali afecte al suministro de gas a España proveniente de Argelia, tras el asalto terrorista a unas instalaciones de gas del país.

España participará en el conflicto de Mali

El Consejo de Ministros ha aprobado elviernes 18 de enero el envío a Malí de un avión 'Hércules' C130 del Ejército del Aire para apoyar la operación lanzada por Francia, mediante el traslado de tropas de países africanos hacia el país amenazado por los yihadistas, y ha descartado participar en acciones de combate. También se ha autorizado a todos los aliados que participen en esta misión a sobrevolar España. Así lo ha informado el ministro de Defensa, Pedro Morenés, en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros que ha dado luz verde a la participación española en el conflicto, que se completará con el envío de hasta 50 instructores para la formación del Ejército maliense y el apoyo de las tropas africanas. El acuerdo deberá ser llevado al Congreso de los Diputados.

El ministro ha recalcado que Malí "está muy cerca de España" y ha hecho hincapié en la dificultad de la operación militar en una región donde operan grupos terroristas que "han estado vinculados a acciones bélicas desde hace mucho tiempo", algunos en Libia e incluso Afganistán.

Dicho esto, el ministro de Defensa también ha dicho que España no va a participar en acciones de combate en Malí, si bien, preguntado por la posibilidad de que decida hacerlo en el futuro si se recrudece el conflicto, ha añadido que el Gobierno "no trabaja en hipótesis".

Asimismo, Morenés ha asegurado que el Ejecutivo cuentan con todas las medidas de precaución, de inteligencia y de conocimiento de la situación con el objetivo de evitar cualquier tipo de acción contraria a los intereses generales de España, allí donde se encuentran. Afirma que están vigilantes y alertas a lo que pueda ocurrir.