El periodismo español del siglo XX

Texto: © Carlos Navarrete Navarro

A partir de 1880 surgen nuevos medios cuantitativa y cualitativamente distintos a los del siglo XIX que constituyen el origen de la información propia del siglo XX. En torno a esta fecha los distintos países occidentales dictan leyes de prensa burguesa en las que se reconoce la libertad de expresión y organizan su estructura informativa en torno a las agencias nacionales de noticias. El nacimiento de estas agencias provocó algunos cambios en la información que se han mantenido hasta nuestros días. El establecimiento de la red telegráfica mundial dio como resultado la ubicuidad informativa y la tendencia a la uniformidad propias de la información del siglo XX.


Mientras en EE.UU. y Europa triunfa la prensa de masas y aparecen grandes rotativos como Le Petit Journal de París, el Daily Mail en Londres o The Word en Nueva York, en España, aunque sigue vigente el antiguo modelo de prensa política, aparecen nuevos medios que se definen como independientes:


La Correspondencia de España (1848).
El Imparcial (1867) cuyo suplemento literario, Los lunes del Imparcial, publicó desde 1879 hasta 1906 obras de los autores más importantes de la época: Zorrilla, Valera, Campoamor, Pardo Bazán, Rubén Darío… y lanzó al estrellato a los autores más importantes de la Generación del 98 (Unamuno, Valle-Inclán, Azorín, Baroja…).
La Vanguardia (1881).
ABC. Fundado en 1903 como semanario por Torcuato Luca de Tena. En 1905 se convierte en diario. De ideología monárquica y conservadora.
El Debate. Defensor del catolicismo. Se creó en 1910 y duró hasta la llegada de la Guerra Civil. En su seno nació la primera escuela de periodismo.
El Sol. Su principal inspirador intelectual fue Ortega y Gasset

Todos ellos son periódicos de empresa que buscan la rentabilidad económica y se financian por la publicidad. No alcanzaron las grandes tiradas de los periódicos de otros países debido a la inexistencia de un amplio público lector.

Desde 1910 nuestros periódicos ya están preparados para convertirse en periódicos de masas: se utiliza un lenguaje más directo, hay cierta renovación léxica y estilística, aparecen fotografías y se comienzan a difundir aspectos futbolísticos, de toros, teatro, actos políticos, etc. Además la guerra europea potenció el interés por los temas extranjeros.

Muy importante para la difusión de la poesía de los escritores de la Generación del 27 y del arte de vanguardia fue la abundancia de revistas literarias: Residencia, la revista de la Residencia de Estudiantes, Ley, una de las dirigidas por Juan Ramón Jiménez, La Gaceta Literaria, La Revista de Occidente, creada por Ortega y Gasset, Caballo Verde para la Poesía, de Neruda y Octubre, de Alberti, defensora de la causa republicana en tiempos de guerra. Durante la contienda, la influencia de la propaganda por parte de ambos bandos se incrementó en los medios impresos. Se constituyeron organismos oficiales dedicados exclusivamente a la propaganda. (El ministerio de propaganda en la zona republicana y la Delegación de Prensa y propaganda en la zona nacional)

Tras la segunda guerra mundial los estados vieron la necesidad de intervenir en el sector informativo desarrollándose la teoría de la responsabilidad social de los medios.

Desde 1945 a 1970 se vive una etapa de expansión económica (en España posteriormente, desde los años 60 ) que repercute en el desarrollo del sector informativo. Aunque los estados europeos defienden la libertad de expresión, ( algo que no ocurre en la prensa española debido a la fuerte censura que imponía el franquismo ) al mismo tiempo se establecen normas de control de los medios.

En el año 70 se inicia una crisis que da entrada a la sociedad de información en la que estamos inmersos. El desarrollo de las nuevas tecnologías afecta a todos los medios de comunicación (y de forma definitiva con la aparición de Internet durante los 90). La información es cada vez más un fenómeno supranacional, predominando la influencia norteamericana. En España, tras la transición democrática, la prensa experimenta un importante auge con la aparición de publicaciones de todo tipo. Además de periódicos con historia, como el ABC o La Vanguardia, aparecen otros nuevos como El País, El Mundo, Diario 16 o La Razón, que se convierten enseguida en sólidas empresas de comunicación y grupos de poder. Uno de los atractivos de estos medios es la nómina de redactores y colaboradores entre los que se encuentran los más importantes escritores de nuestro tiempo: Gala, Cela, Umbral, Delibes, Torrente Ballester, García Márquez, etc.