Mitos clásicos (X): La paciente y fiel Penélope


En los mitos de la antigua Grecia, la mayor de las virtudes femeninas era la fidelidad en el amor. Una esposa leal era el mayor beneficio que el hombre podía recibir de los dioses. La principal alegría de esas esposas ejemplares consistía en cuidar la casa de su marido, y realizar sus deseos hasta cuando estaba ausente.


“Penélope, la esposa del héroe griego Odiseo o Ulises, esperó pacientemente, durante diez largos años, a que su marido volviera de la guerra de Troya. Varios pretendientes, todos ellos príncipes, la incitaban a casarse con uno de ellos, asegurándole que su esposo había muerto en el viaje de regreso. Mientras tanto, aprovechaban su desamparo para despojarla de las riquezas de la casa real. Pero Penélope no quería casarse con ninguno y retrasaba sin cesar su boda, insistiendo en que, antes, tenía que terminar de tejer una prenda de vestir para su viejo suegro. Aunque trabajaba en ella diligentemente, sin cesar, nunca terminaba de tejerla, porque, al llegar la noche, la leal esposa entraba furtivamente al gran salón donde estaba el telar y deshacía todo lo hecho durante el día.
Por fin, su paciencia se vio recompensada: Odiseo regresó, recuperó los bienes arrebatados a su esposa y castigó a los culpables. Un tremendo viaje lleno de asombrosas aventuras –relatadas en la Odisea, de Homero- habían retrasado su llegada durante tanto tiempo, después de la caída de Troya.”

1 comentarios:

Anónimo dijo...

Vale agregar que la prenda que tejía la fiel Penélope para el suegro era nada más ni nada menos que una mortaja, creo que esto tiene un alto simbolismo para pasarlo por alto, ya que, una vez terminada, el suegro estaría listo para la muerte. No obstante, a quien Ulises encuentra en el Infierno durante la katábasis es a su madre, que había muerto durante su ausencia y él lo ignoraba.
La Odisea tiene estas joyitas, por eso conviene leerla y releerla.
Alejandro Maciel
talomac@gmail.com