M. Hernani, muy personal

Qué decir, qué pensar, cómo empezar...

Pequeños períodos de tiempo de felicidad que vienen y se van, se acercan y se alejan, suben y bajan, una montaña rusa. ¿Qué hacer cuando se escapan? No es algo que podamos controlar; a veces ni te das cuenta de que lo tienes todo para ser feliz, y después de un tiempo añoras aquello que en su día echaste de más. Ahora crees que la felicidad se alejó. En realidad siempre está presente, sólo tienes que abrir los ojos. Ahora entiendes por qué en su día ni te dabas cuenta de que eras feliz, no te parabas a pensar en nada, únicamente te levantabas cada mañana sabiendo que iba a ser un buen día, que los motivos por los que sonreías podrían ser una simple mirada, una simple palabra, una simple sonrisa de otra persona que te alegraba el día. Te dejabas llevar, nada te preocupaba, sólo querías estar con los que te quieren y nada te lo impedía.
Pero ahora que te das cuenta, no dejes que esto te afecte, no estés triste echando de menos algo que volverá, la vida es así: hay buenos y malos momentos. La felicidad siempre está presente, sobre todo en momentos que al ser recordados pueden hacerte reír o llorar. Pero estamos preparados para disfrutar de lo bueno y luchar contra lo malo. No te preocupes por cosas que tú no puedes cambiar, adáptate porque la vida es así y si la cuidas serás feliz.
¿Sabes qué? No debes dejar que nada te quite la sonrisa de la cara porque si das cada paso con cuidado, si cuidas lo que dices y si eres de los que piensan que una mirada vale más que mil palabras, todo irá bien. No dejes que las opiniones de los demás te afecten; sólo dedícate a ser feliz porque eso es lo que merece la pena. Para qué estar triste si somos capaces de superar todo aquello que nos propongamos.
La célebre frase 'Si quieres, puedes' no es una simple frase. ¿Sabes? Pueden haberte pasado muchas cosas que te den motivos para impedirte ser la persona que eras, pero la gente cambia. Es así. No tires la toalla y deja todo lo malo atrás porque lo que importa es que ahora seas feliz, de que -como en su día hacías- no dejes de sonreír y ver la vida de otra manera.
Deja de rayarte, deja de pensar, deja de creer que existen cosas imposibles. ¡Basta ya! Dedícate a ser feliz y cuidar las cosas que merecen la pena.
Qué decir, qué pensar, cómo empezar a valorar las cosas que en su día valorabas, eso es lo que te preocupa, pues te digo una cosa: la felicidad se da en pequeños momentos...

1 comentarios:

Javier dijo...

Muy chulo Maria!!!

Te he escuchado leerlo en Punto Radio jeje.

Pedro, lo de ser profesor el año qeu viene no se cuenta hasta septiembre.

Pero bueno, ya le pondremos esta excusa a los demas profes para que nos soplen los secretillos.

Javier (.:Mi Rinconcito:., ya sabes ^^)